Contribución

En la economía de Dios, un misionero se compone de dos partes: una es él mismo; la otra está formada por quienes le envían. Un misionero no puede existir sin estas dos partes. Los que envían (la iglesia local y tú) no sólo apoyan sino que, en un sentido más profundo, ratifican la vocación y, lo que es más, contribuyen fundamentalmente a la formación de la propia identidad del misionero.

Los misioneros y proyectos de la MIAF, además de su estructura, se mantienen mediante ofrendas voluntarias tanto de individuos como de iglesias. Aquellos que viven en el extranjero tienen una meta de sustento definida por el liderazgo de campo de acuerdo con el país en el que están sirviendo, siendo revisada anualmente. Esta meta se diferencia en categorías: soltero, pareja y familia (con hijos).

Para poner en práctica la visión que hemos recibido del Señor, animamos a nuestros misioneros a recaudar fondos en función de los proyectos aprobados por la organización.

Utilice los siguientes enlaces para conocer a nuestros misioneros y proyectos y para implicarse financieramente con ellos.

Me alegro de que estés interesado en servir con AIM/MIAF.

Estamos encantados de que quiera servir a Cristo en el Norte de África. Rellene el siguiente formulario y espere a que nos pongamos en contacto con usted.

Boletín

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